para aparentar que todo está bien,
para alentar a los caídos con una sonrisa,
para dar fuerza,
aunque nosotros estemos débiles tras ella.
Brindo por brindar,
para gastar las palabras,
para acabar con las botellas
y con ellas acabar con la noche.
Brindo por el amor,
que me mueve a escribir,
a soñar, a anhelar,
por que es lo que motiva las acciones sin sentido.
Brindo por el amor no correspondido,
que ilusiona a unos,
que decepciona a otros
y, a quién es dado, poco le importa.
Brindo por Cupido,
pobre mártir de estúpidas decisiones,
culpable de decepciones,
la típica excusa de los desamores.
Vamos,
brindemos que la noche es joven
y así como se acaban las botellas
pasan nuestras penas.
Sigo brindando,
por los resentidos del amor,
aquellos cuyas malas experiencias
han desgastado sus corazones.
También brindo
por los que todavía creen en él,
que aun anhelan ser felices, quienes,
por más frustraciones vividas,
siguen pensando en que el amor existe.
Brindo porque la vida se celebra,
porque siempre la noche se acaba,
porque ni la más fuerte resaca es eterna.
Brindo por brindar,
para gastar las palabras,
para acabar con las botellas
y con ellas acabar con la noche.
Brindo por el amor,
que me mueve a escribir,
a soñar, a anhelar,
por que es lo que motiva las acciones sin sentido.
Brindo por el amor no correspondido,
que ilusiona a unos,
que decepciona a otros
y, a quién es dado, poco le importa.
Brindo por Cupido,
pobre mártir de estúpidas decisiones,
culpable de decepciones,
la típica excusa de los desamores.
Vamos,
brindemos que la noche es joven
y así como se acaban las botellas
pasan nuestras penas.
Sigo brindando,
por los resentidos del amor,
aquellos cuyas malas experiencias
han desgastado sus corazones.
También brindo
por los que todavía creen en él,
que aun anhelan ser felices, quienes,
por más frustraciones vividas,
siguen pensando en que el amor existe.
Brindo porque la vida se celebra,
porque siempre la noche se acaba,
porque ni la más fuerte resaca es eterna.
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