En días donde las sonrisas cambian
y pasan a ser caras de congoja,
en días en la que la esencia se pierde,
en días en lo que lo material nos absorbe
y donde el compromiso aumenta.
En estos días de fiesta llego a recordar
que vale más una sonrisa, un beso o un abrazo,
que te puede cambiar la cara un mensaje,
que un buen momento te puede hacer olvidar cien tristes.
En estos días vengo a agradecer
agradezco estar vivo,
cada momento con mis amigos y mi familia,
agradezco cada lagrima que derrame
cada gota de sudor y cada noche que no dormí.
Porque la vida son momentos que se comparten,
porque el mejor regalo sale del corazón,
porque los mejores detalles no tienen precio.
Agradezco a todas las personas que leyeron este blog, los que me apoyaron, con los que compartí, sufrí, celebré y lloré. Sin ustedes este año no hubiera sido lo especial que fue. Gracias y que tengan un 2012 lleno de éxitos.