viernes, 16 de septiembre de 2016

Cuenta Regresiva - Metallica en Costa Rica

Este 5 de noviembre Metallica vuelve a Costa Rica. Esta será la primera vez que yo los vea, puesto que por mi presupuesto de estudiante no pude ir en el 2008.

Pero como la vida da segundas oportunidades, yo aproveché esta y bueno, acá estamos contando los días para verlos:


lunes, 11 de abril de 2016

1.000 Días

¿Por qué tendemos a cuantificar todo?
Parece que todo en nuestra naturaleza debe ser controlado, cuantificado, medido. Puede que sea nuestra naturaleza, puede que no; que en el pasar de los años fuimos instruidos para que esto fuera así.

Según dicen, las matemáticas nunca fallan. Y es que los números son datos fríos que sirven para tomar decisiones y, en algunos casos, manipularlas. De alguna u otra razón siempre estamos dependiendo de ellos; contamos cuanto dinero nos queda al final de la quincena, medimos los tiempos siempre que salimos a correr, nos asustamos al ver la cantidad de calorías que tienen los productos que consumimos.

Lo bueno de los números es que podemos usarlos a nuestro favor, le dan peso a nuestros argumentos. No es lo mismo decir "salí a correr" que decir "salí a correr 10km, en 30 minutos". Y los usamos para compararnos, para retarnos, para controlarnos, para medirnos.

Pero, con tanto número rodeándonos ¿existe algo que no se pueda contabilizar?. Yo creo que sí, hay muchas cosas incontables, incalculables o donde no tenemos certeza de cuanto es mucho o poco.

¿Cuanto tiempo es suficiente para conocer a alguien? ¿Cuantos buenos momentos por día necesitamos para ser felices? ¿Se puede calcular cuanto amor merece alguien? ¿Cuanto dura el amor por una persona?

Son temas muy subjetivos, son temas que tienen muchas respuestas correctas. Son cosas que no podemos cuantificar. Son sentimientos; ellos van más allá de los números.

Tenía 517 días sin escribir acá. No sé si es mucho o poco, en realidad no me interesa por qué hace más de 1.000 días no necesito escribir lo que pienso, ni lo que siento. Hace más de 1.000 días que no camino solo. Hace más de 1.000 días siento más de lo que escribo.

Hace más de mil días que la tomé de la mano y no la quiero soltar.



martes, 11 de noviembre de 2014

Viaje

Vuelvo a la ventana, 
todo se ve pasar a la velocidad en que me muevo. 
¿o será que todo se mueve mientras yo permanezco en el mismo lugar? 
La vida gira, o más bien, nos hace girar. 

Es tan relativa nuestra ubicación en el tiempo y el espacio, 
¿puede ser que creamos que nos movemos cuando en realidad estamos quietos? 
O al contrario, mientras sentimos que estamos quietos, 
todo se está moviendo. 

Por qué así es la vida, 
un constante fluir. 
Como un río, que se lleva lo que está a su paso 
menos a quien tenga consciencia de que está nadando. 

Y en este viaje todos queremos llegar a nuestro destino, 
queremos llegar salvos, 
queremos llegar hasta el final. 
Aunque no conozcamos donde iremos a llegar, 
aunque estemos perdidos.
Vuelvo a la ventana, 
este viaje está acabando. 
Vuelvo a la ventana, 
es hora de tomar otro rumbo. 
Mi rumbo.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Yo sólo quiero amarte

Yo sólo quiero amarte,
soñar despierto por las tardes,
no pensar en otra cosa más
que no sean tus ojos claros.

Yo sólo quiero amarte,
que el tiempo se detenga cuando te veo,
sentir ansiedad cuando te acercas.

Yo sólo quiero amarte,
compartir ratos alegres,
alegrar ratos tristes,
ser uno solo los dos.

Yo sólo quiero amarte,
cuando no estés extrañarte,
cuando te despidas abrazarte,
cuando me ames, amarte.

Yo sólo quiero amarte,
detener el tiempo en un beso,
ahuyentar las soledades con abrazos,
amarte, tan sólo eso quiero.

lunes, 6 de mayo de 2013

Brindo

Brindo por las mascaras que nos ponemos
para aparentar que todo está bien,
para alentar a los caídos con una sonrisa,
para dar fuerza, 
aunque nosotros estemos débiles tras ella.

Brindo por brindar,
para gastar las palabras,
para acabar con las botellas
y con ellas acabar con la noche.

Brindo por el amor,
que me mueve a escribir,
a soñar, a anhelar,
por que es lo que motiva las acciones sin sentido.

Brindo por el amor no correspondido,
que ilusiona a unos,
que decepciona a otros
y, a quién es dado, poco le importa.

Brindo por Cupido,
pobre mártir de estúpidas decisiones,
culpable de decepciones,
la típica excusa de los desamores.

Vamos,
brindemos que la noche es joven
y así como se acaban las botellas
pasan nuestras penas.

Sigo brindando,
por los resentidos del amor,
aquellos cuyas malas experiencias
han desgastado sus corazones.

También brindo
por los que todavía creen en él,
que aun anhelan ser felices, quienes,
por más frustraciones vividas,
siguen pensando en que el amor existe.

Brindo porque la vida se celebra,
porque siempre la noche se acaba,
porque ni la más fuerte resaca es eterna.

jueves, 31 de enero de 2013

A veces

A veces he huido a alejarme de todo
Dejar el bullicio de la cuidad,
escaparme de ver tanta gente
con su mente preocupada en mañana.

A veces me alejo del cariño; 
por miedo a enamorarme,
por miedo a lastimarme,
por miedo a perder lo que soy,
lo que tengo.

A veces me alejo para encontrarme, 
para buscar de nuevo un rumbo,
para medir el alcance de mis pasos,
para ver hasta donde voy a dar con ellos.

A veces me quiero alejar de la rutina
pero ella me licua y me hace uno más,
me envuelve en su confort 
y de pronto me escupe sin piedad.

A veces quiero dejar de ser yo.

A veces me encanta estar solo,
pensar en mi, 
penar, vivir en función de mis pasos.

A veces deseo no saber del tiempo,
porque este no es mio, 
porque no espera.

A veces la carga se vuelve pesada,
tanto que quiero dejarla.
Y al ver esta casa sola me siento mal,
pues no tengo con quien llorar.

A veces yo también necesito:
un hombro para llorar, 
alguien a quien amar, 
una mano que me saque del pozo,
un beso que borre todo.

sábado, 5 de enero de 2013

Efímero

Efímeros son los besos, 
instantes que son eternos en diferentes realidades. 
Realidades que sólo existían en dos mundos. 
Mundos que creamos beso por beso y, 
cuál castillos de naipes 
se derrumban con el primer soplo de viento. 

Efímera es la vida, 
pasa rápido y a veces no lo notamos.
Eternos los recuerdos que guardamos. 

Efímero el amor 
de muchos que juran tenerlo, 
largo el reponerse del que ha sido engañado. 

Efímeros los momentos felices 
pero se disfrutan con intensidad 
y eso los hace eternos. 

Efímera la inspiración, 
se pierde como un pájaro en el horizonte. 
Y en este estado de conciencia 
es cuando se piensa en aprovechar el momento, 
tal vez no habrá otro igual.