Ven, siéntate a mi lado.
Mira como la luna se vuelve, celosa,
y de nosotros se aleja en el horizonte,
perdiéndose como la noche.
Ven, abrázame
que está fría la noche
y no quiero entrar hasta sucumbir en ella.
Ven, mírame,
deja que mis ojos te transmitan
tantas cosas que quiero decirte,
tantas cosas que por miedo oculté
y que ahora,
se desbordan en miradas cómplices.
Ven besame,
detengamos el tiempo un momento,
hagamos que vaya más lento.
Olvidemos que estamos muriendo
No hay comentarios:
Publicar un comentario