Diay, que le íbamos a hacer, un 3 a cero contundente nos está dejando fuera de la Copa América y no era de extrañar; Argentina con todas sus figuras, en casa y con una deuda pendiente con la afición se enfrentaba a una selección de Costa Rica, Sub-23, con jugadores que no son titulares en sus equipos y otros que nunca han jugado en primera división.
Una gran actuación ante Bolivia hizo que muchos se fueran muy arriba con sus ilusiones, al punto de creer que le podríamos ganar a una selección de tan alto calibre. Obviamente que todos nos ilusionamos con la idea de poder empatar y sacar la clasificación, pero de ahí a volver a criticar a la selección por no sacar el partido no tiene ningún sentido.
Quiero dar mis apreciaciones sobre lo que pude ver en esta Copa América, como un simple aficionado que soy y sin entrar en detalles porque eso no es lo mío.
En primer lugar es de destacar la actitud de los jugadores, jóvenes con hambre e ilusión que estaban deseosos de poder mostrarse en la gran vitrina suramericana. Francisco Calvo sin ser un jugador profesional mostró condiciones y no se notó su inexperiencia. Joel Campbell demostró por qué La Volpe dice que vale tres millones de dólares y así puedo mencionar otros.
Al ver la participación de este grupo de jóvenes, quedo demostrado que a muchos de nuestros legionario les quedo grande la camiseta, ojala que eso sea una bofetada para que esos que son los llamados a ser los pilares del proceso, porque pueden quedar fuera de este si no ponen de su parte.
También es de resaltar que tenemos jugadores con bastante proyección y que llaman la atención a nivel internacional. Aunque sean puros rumores, solo el hecho de que se den es porque alguien mostró interés por ellos.
Pero ante Argentina se notó el mismo problema que nos aqueja a nivel nacional; la falta de un creativo, un 10, el jugador que tenga la pelota y la toque. En el partido se mostró la poca posesión del balón y se nos tornaba difícil la salida con la bola.
Además no hay que ser mediocres, debemos dar el paso. Si queremos estar en la cima debemos plantarnos a los grandes, demostrar de que estamos hechos, cosa que casi logramos (como siempre nosotros y el casi).
No deberíamos esperar resultados de un proceso de largo plazo. Hace falta mucho camino por andar, nuestra meta es Brasil 2014, no podemos crucificar a los jugadores y cuerpo técnico por perder un partido en el que estábamos contra todo. Recordemos que nos invitaron a última hora por la declinación de Japón para asistir.
Si bien es cierto hace falta trabajo, mucho trabajo, pero el avance ha sido (para mi) significativo. Porque después de quedar fuera de Sudáfrica no había esperanza alguna de pensar en ir a Brasil, ahora se ve que existe potencial para más allá del 2014. Solo espero que el proceso culmine con éxito.
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